El área de distribución del periquito o cata australiana (Melopsittacus undulatus), se circunscribe al territorio australiano, ocupando gran parte de la sabana y del desierto central, pero como mascota, se ha difundido por todo el mundo.
El periquito australiano en estado silvestre:
Perteneciente a la familia de los loros, posee un pico curvado hacia abajo, y la disposición de sus patas tiene dos dedos hacia delante y dos hacia atrás, lo cual le permite alimentarse de semillas, y un buen agarre en las ramas de los árboles.
Viven en grandes bandadas de cientos de ejemplares, lo cual los protege de los depredadores, y recorren grandes distancias en busca de alimento y agua. En la época reproductiva se unen a otras bandadas en una misma zona, formando una enorme colonia de miles de individuos.
Estas aves son monógamas, y raramente cambian de pareja cuando muere uno de los miembros, aunque es común la infidelidad, sobre todo entre los machos.
La ubicación de los nidos es generalmente dentro del hueco de un tronco de árbol. La hembra pone entre 4 y 7 huevos, que serán empollados durante 18 o 20 días. Treinta días después de la eclosión aproximadamente, se produce el emplumado de los polluelos.
El largo de un perico adulto es de casi 19cm de la cabeza a la cola, y su peso es de cerca de 35gr. La variedad silvestre es de color verde con la cabeza amarilla y la espalda ondulada, lo cual hace que se camuflen en la vegetación. Los ejemplares nacidos de otro color, como azul, o albino, no sobreviven pues los depredadores los localizan fácilmente.
Hay dos subespecies, el periquito del norte y el del oeste, se diferencian en color y tamaño, pero estas diferencias son muy pequeñas.
El periquito australiano en cautiverio:
Ha sido criado en cautiverio desde 1840, y sus criadores han trabajado durante décadas para producir una amplia variedad de colores y mutaciones, como el amarillo, azul, blanco, violáceo, verde oliva, albino y lutino (completamente amarillo), de alas limpias, o adornadas con lentejuelas. Las mutaciones de plumas pueden producir cresta o plumas demasiado ramificadas (plumeros).
Los periquitos australianos modernos son algo mayores que sus parientes silvestres, con plumas principales hinchadas, lo cual les da una apariencia exagerada. en algunas mutaciones, los ojos y el pico son ocultados por las plumas, los que disminuye su calidad de vida, y además, estas aves son más propensas a mutaciones genéticas debido a la endogamia.
Estas aves se domestican fácilmente, y tienen la capacidad de hablar, silbar melodías, e incluso jugar con la gente. El estímulo incrementa el desarrollo de su inteligencia. Les fascina picotear, sobre todo a las hembras, por eso deben tener a mano alguna rama, o piedras de calcio.
En cautiverio viven un promedio de 5-8 años, pero en buenas condiciones, pueden llegar hasta 15 años. Esta variación depende del tipo de periquito, y de la situación de vida.
Las enfermedades usuales en cautiverio son: catarros, diarreas, excoriaciones, alteraciones de la piel de las patas (por mala higiene), tumores, verrugas en zonas cerca del pico en los ejemplares viejos, o criados en un ambiente sucio.
Toleran bien cualquier tipo de jaula resguardada o protegida del frío invernal, son recomendadas las jaulas de metal, pues las muerden y la madera no les ofrece la suficiente resistencia. La mejor manera de criarlos en cautiverio es permitirles salir y volar, pero siempre cuidando que no se golpeen con objetos. Esto las hará más felices y saludables, aunque no reemplaza la libertad de la que gozaban en su hábitat natural.
La reproducción en cautiverio es bastante fácil, puede inducirse a la cría colocando un nido, puede ser una caja de madera en la que la hembra esté a oscuras. Se fomenta el apareamiento sacando la jaula al exterior en época de tormentas o lluvias. La hembra deposita entre 4 y 9 huevos, que empollará durante 18 días, como en estado silvestre, y pueden criar durante todo el año. Es conveniente quitarles el nido al menos durante los meses de otoño e invierno.
La alimentación del periquito australiano:
Su alimentación está basada en alpiste y mijo, pero debe complementarse con otras semillas o verduras (lechuga), también pueden ser frutas, y muy de cuando en cuando, pan o galleta. No debemos darles nada dulce. Existen en las tiendas de mascotas, bizcochos, barritas de cereales enriquecidas con vitaminas, y otros suplementos. Les apetecen algunas plantas y frutas, pero hay que ser cuidadoso, pues pueden resultar nocivos como el perejil. La variación en la alimentación desde pequeños contribuye a su salud, pero si ya son mayores y sólo han comido una clase de alimento, es muy difícil acostumbrarlos a cambiar, por razones de gusto y porque su organismo no está acostumbrado, y podría resultar muy dañino.