Crianza del shih tzu

Quien posea una hembra y desee criar, debe primeramente asegurarse de poder brindarle todos los cuidados y bienestar que tanto la madre como sus cachorros necesitan. También deberá asegurarse de colocar a la cría en hogares donde se les brinde cariño y confort. Previo a la cría, debe realizarse un chequeo de la hembra, para asegurarse de que esté en buenas condiciones.

Si se desea poner a criar a una hembra de Shih Tzu, lo primero es asegurarse de que se le pueden brindar los cuidados necesarios, tanto a la madre como a las crías, durante la gestación, el parto y por el tiempo que tome el encontrarles un hogar adecuado. Estos cuidados incluyen, alimentación, higiene, visitas al veterinario, cuidado de los cachorros, y todo lo que pueda surgir.
Es responsabilidad del dueño de una hembra, el asegurarle que su prole será bien ubicada, y no estará expuesta a malos tratos ni necesidades. En caso de no poder costear este proceso, lo mejor es abstenerse, o mejor aún, proceder a la castración o esterilización del animal.

Las ventajas de la castración para la hembra radican en la prevención de formación de cánceres, uterino y de mamas, pues al extirpar el útero, no produce las hormonas que fomentan la aparición de dichos cánceres. Otra ventaja es que se elimina el molesto celo.
La esterilización, es la ligadura de las trompas, lo cual evita la gestación, pero no impide el celo, y el animal mantiene todos sus órganos.

La hembra en celo:

Crianza del Shih TzuUna hembra puede entrar en celo, una o varias veces al año. Lo normal es que sean dos veces al año.
El primer celo puede aparecer alrededor de los seis meses. En caso de que se desee castrarla, es buen momento para hacerlo.

La duración del celo es aproximadamente de tres semanas, pero varía de un ejemplar a otro.
Durante la segunda semana se produce la ovulación, y es este el momento propicio para la fecundación (también varía de una hembra a otra).

La mejor época de cría es luego del segundo o tercer celo, y en la época del año de que se disponga de mayor tiempo para el cuidado de los cachorros.

Es imprescindible tomar alguna precauciones, como el lugar donde será el alumbramiento y lugar de crianza de los cachorros. También es recomendable tener una lista de futuros compradores o dueños de los cachorros. No es conveniente que abandonen a la madre antes de las seis semanas.

La elección del padre debe hacerse pensando en las cualidades del macho, a fin de que los cachorros sean de buena calidad.

La salud de la hembra en el momento de ponerla a criar debe ser buena, es conveniente practicarle un chequeo veterinario previo, y es apropiado desparasitarla en este momento.

El parto:

Alrededor de la s nueve semanas luego del apareamiento, nacen los cachorros.
La hembra preñada debe hacer ejercicio de forma normal, su alimentación debe aumentarse a medida que aumenta su apetito, pero es mejor consultar con el veterinario. En las últimas dos semanas, al crecer demasiado los cachorros, pierde el apetito, de modo que hay que tentarla con carne, leche, hígado. A medida que gana peso, va suprimiendo saltos y ejercicios violentos, de no hacerlo, es recomendable frenarla por su propio bien.

Una forma de detectar el parto inminente es la pérdida de pelo alrededor de las mamas, las que aumentan de largo y se oscurecen.

Unos días antes del alumbramiento se debe preparar un cajón para el parto, el cual puede convertirse en la nueva cama de la hembra, para que se acostumbre. El cajón debe ubicarse en un lugar, tranquilo, seco limpio y abrigado, como puede ser el garaje, una habitación desocupada.
Es mejor evitar el sótano, buhardilla, pues el esfuerzo de las escaleras no es conveniente para la madre. Tampoco es aconsejable colocarlo en el exterior, es peligroso, y la madre puede sentirse rechazada.

Durante el parto es raro que se presenten dificultades, pero siempre es mejor estar cerca por si se complica y notificar al veterinario para que esté preparado en caso de emergencia, o mejor aún, contratar sus servicios para que asista el parto.

Cada cachorro nace con su placenta, y la madre la romperá y limpiará a cada cachorro cuando salga. Si algo no funciona, puedes ayudar rompiendo con las manos la placenta y limpiando el cachorro con una toalla suave. La hembra comerá cada placenta luego de cortar el cordón umbilical. Esto lo hace por instinto de limpieza.
Si la perra continúa en labor pero no nace ningún perrito, es señal de que algo anda mal, lo mejor es llamar de inmediato al veterinario.
Uno o dos días luego del parto, es aconsejable que el veterinario examine tanto a los cachorros como a la madre, para asegurarse de que estén bien.

Al terminar el alumbramiento, la hembra necesita descansar, déjala un rato, y luego sácala para que estire las piernas y beba agua, o leche. Luego que vuelva con sus cachorros. Que tenga junto al cajón, abundante agua para la producción de leche, y comida para cuando tenga apetito.

Los cachorros deben permanecer con su madre, por eso es buena idea que continúen en el cajón del parto, pero necesitará una limpieza y acondicionamiento, en tanto se realiza la misma, puedes colocarlos en una caja de cartón, con mantas abrigadas, y junto a la madre. El cajón debe estar acondicionado de forma que los cachorros estén abrigados, y siempre limpios y secos.

Luego de seis semanas, los cachorros estarán listos para su nuevo hogar.

Conocido como Shih Tzu, este “perro león” nace en los templos tibetanos, de los cuales es su sagrado guardián. El favorito de los emperadores estuvo a punto de ser extinguido por el régimen comunista chino, por considerarlo símbolo de frivolidad. De carácter alegre y juguetón, es muy apegado a sus amos y tolera la compañía de los niños.
Calificación:
Recomendamos Leer

El abandono de perros alcanza cifras monstruosas cada año. Son diversas las...

Conocido como Shih Tzu, este “perro león” nace en...
0 Comentarios
  • No hay comentarios hasta el momento. Se el primero en comentar!

Dejar comentario
Suscribirse